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OTRAS
FIESTAS RELACIONADAS
Las
fiestas de los huevos pintos, una tradición
universal
Los Huevos Pintos
de Pola de Siero (Asturias)
El Bollu de Asturias
De Marrajos y Californios en Cartagena
(Murcia)
Pasión Viviente en Oliva de
la Frontera
Pasión nazarena en Ubeda (Jaén)
La Ruta del Tambor y del Bombo
Hellín y su tamborrada
Los empalaos de Valverde de la Vera
(Cáceres)
Jubileo en Collado de La Vera
La Semana de Música Religiosa
de Cuenca
Las
fiestas de los huevos pintos, tradición
universal
Es una de las fiestas más importantes
de Asturias, no en vano está declarada de interés
Turístico Nacional. Consiste la fiesta en la
exposición, venta y regalo de huevos pintados
artesanalmente, cuyos dibujos de figuras y escenas
típicas van acompañados de frases, símbolos,
etc., para terminar a altas horas de la noche con
la típica verbena. La simbología del
huevo se sintetiza en el concepto de la vida, es la
eclosión vital que se renueva y permanece.
Esta costumbre de pintar y decorar huevos existe hoy
en día con gran arraigo en países como
Rusia, Alemania, Inglaterra, Grecia, China, en la
inmensa mayoría de los países del Este
de Europa, así como en diversas localidades
españolas, como es el ejemplo de Cañada
del Rosal, sito en la parte oriental de la provincia
sevillana, lugar colonizado en el Siglo XVIII por
alemanes, y donde perdura la costumbre de pintar los
huevos cocidos en la Pascua de Resurrección
conocida como "Los Huevos Teñidos",
tradición que siguen manteniendo anualmente
los niños y niñas. También en
Cataluña y Valencia los huevos cocidos se pintan,
pero con colores de matiz homogéneo. En Pola
de Siero, se celebra la fiesta de Huevos Pintos el
martes siguiente al Domingo de Pascua de Resurrección
y sus orígenes no son del todo exactos. Se
dice que procede de Oriente, pero también se
le puede suponer un carácter religioso o algo
relacionado con la religión. No existen documentos
escritos que den certeza de su origen, se trata de
una tradición oral trasmitida de padres a hijos
y de generación en generación. La costumbre
de pintar huevos en nuestra tierra parece relacionada
con la llegada en el siglo XIX a nuestro concejo de
gentes procedentes de distintos países de Europa
para trabajar en nuestras minas, ya que fue en Siero
donde se descubrieron los primeros yacimientos de
hulla asturianos. De hecho existen abundantes datos
bibliográficos al respecto. La presencia de
extranjeros en este municipio y, con ella, la llegada
al mismo de tradiciones autóctonas de sus lugares
de origen, influyeron con el paso de los años
en la población local, haciendo arraigar en
la misma sus costumbres. Buena prueba de esta influencia
es el hecho de que la costumbre de pintar huevos únicamente
se conserve en los municipios de Siero y Langreo,
limítrofes entre sí, donde se produjeron
los primeros asentimientos de mineros extranjeros.
Los huevos hasta finales del siglo XIX se cocían
con "sarrio" (hollín de las antiguas
cocinas de asturianas en las que exclusivamente se
quemaba leña de roble), y castañas,
lo que daba a la blanca cáscara un color oscuro,
un color prieto, llamándose "huevos prietos"
a los que se pintaban con este procedimiento. La invención
de las anilinas dió paso a que se empleara
este producto para el teñido de los huevos,
coloreados con anilina, y al ser ésta muy fluida
por estar disuelta en agua, se secaban muy pronto.
A continuación, ayudándose de palillos
punteados mojados, en ácido nítrico,
se escribían nombres, dedicatorias, dibujos,
etc. En la actualidad la técnica de pintar
huevos es el resultado de una gran evolución:
se pintan con plumilla, acuarela y óleo, dependiendo
la calidad obtenida del virtuosismo de su autor. Este
precisa de una depurada técnica para plasmar
sobre su superficie el motivo elegido, lo que reviste
una gran dificultad, derivada no solo de su irregular
superficie, sino de la textura de la cáscara,
que exige que la coloración se realice en caliente,
etc. Este cambio afectó también con
el paso de los años a la organización
y al desarrollo de la fiesta.

Los
Huevos Pintos de Pola de Siero (Asturias)
Cuenta la tradición que San Pedro,
se encontró con María Magdalena, comunicándole
ésta que Jesús había resucitado.
Incrédulo el apóstol afirmó
que eso sería posible si los huevos de las
gallinas fueran de color rojo. Magdalena le enseñó
a San Pedro doce huevos rojos. El huevo ha simbolizado,
desde tiempos antiguo, resurrección. En Pola
de Siero, en Asturias, se celebra la fiesta de los
Huevos Pintos, declarada de Interés Turístico
Nacional. Cataluña y Valencia también
cuenta con esta tradición de los huevos de
Pascua. Un toque muy particular que llena de colorido
el final de la Semana Santa. Hoy, durante el martes
de Huevos Pintos, la inmensa mayoría de los
habitantes de Pola de Siero visten el traje regional
para asistir a los diversos actos de ese día:
bendición de los Huevos Pintos en bable,
desfiles de carrozas y grupos folklóricos,
etc., dando así un realce, una brillantez
y un colorido que hicieron posible la calificación
de Capital de la Asturianía a Pola de Siero.
El visitante que llegue ese día a nuestra
villa se encuentra con el hecho singular de poder
adquirir como recuerdo los huevos pintos que se
venden en puestos, situados ocasionalmente en las
inmediaciones del parque Alfonso X, obra de pintores
que se dedican durante gran parte del año
a este trabajo artístico.

El
Bollu de Asturias
Coincidiendo con el Domingo de Ramos, los
ahijados llevan a sus padrinos ramos o palmas, con
el fin de darles buena suerte. Y, el domingo de
resurrección, son los padrinos los que regalan
a sus ahijados "el bollu", una rosca de
hojaldre rellena de almendras y adornada con yema
de huevo y gran cantidad de detalles de colores
que van pegados a su superficie. Ello hace que,
en la cuenca del río Caudal, donde se encuentran
las poblaciones de Pola de Lena y Mieres, "el
bollu" cambie su nombre por el de "pegarata",
por la cantidad de elementos que lleva literalmente
"pegados". En otras zonas de Asturias
se le conocer también como el "Manolitu".
Los ahijados "pierden" sus derechos de
recibir "el bollu" en cuanto se casan.

De
Marrajos y Californios en Cartagena (Murcia)
Orden y marcialidad definen la Semana Santa
Cartagenera, de marcado carácter castrense.
En esta fiesta, declarada de Interés Turístico
Nacional destacan las cofradías de los Marrajos
y Californios que rivalizan en esplendor. Fundada
en 1747, la Cofrafía de Nuestro Padre Jesús
en el Doloroso Paso del Prendimiento y Santo Celo
del Bien de las Almas, se constituyó ante
Diego José de la Encina, comisario de la
Inquisición. Erigida canónigamente
la cofrafía, se construyó la capilla
destinada a dar culto a Jesús el Doloroso.
Que los componentes de esta cofradía tomen
el apelativo de Californios se debe a que, al tiempo
de constituirse, ingresaron en sus filas marineros
procedentes del Virreinato de Nueva España.
Estos nuevos cofrades que habían participado
en las expediciones a California del Virrey Carlos
Francisco de Croix, dieron un gran impulso a la
cofradía. En las noches de los miércoles,
los cofrades cantaban por las calles las llamadas
"coplas del pecado mortal", advirtiendo
a los fieles del peligro de morir condenados. También
explotaban un juego denominado de "bochas"
y organizaban corridas de toros y comedías.
Todo ello para recaudar fondos. Unos pescadores
capturaron un pez de los llamados marrajos, siendo
troceado y vendido en la pescadería de Cartagena.
Como la especie no figuraba en las tasaciones oficiales
de los aranceles, el dinero obtenido por su venta,
pasó a las arcas de la Hermandad para costear
los gastos de las procesiones del Viernes Santo.
A partir de ese momento, la recaudación de
todos los marrajos que fueran vendidos sería
destinada a este fin. Singular también es
la historia de la Cofradía de Nuestro Padre
Jesús Nazareno cuya fundación todavía
no está clara. Para algunos procede de mediados
del siglo XVI, mientras que últimos estudios
la sitúan en el siglo XVII. La tradición
de denominarse marrajos también proviene
de este siglo.

Pasión
Viviente en Oliva de la Frontera
Más de 300 figurantes escenifican
la Pasión de Cristo en la localidad pacense
de Oliva de la Frontera. El pueblo se traslada en
el tiempo y en las Sierra de Jerez comienza a respirarse,
por estas fechas desde hace más de 20 años
aires de crucifixión que llegan a convertirse
en aromas de resurrección con la llegada
del Domingo. Su creador fue José Ramos Capilla
y sus sucesores han sabido mantener fresca una de
las manifestaciones más bellas de la provincia
de Badajoz.

Pasión
nazarena en Ubeda (Jaén)
Declarada fiesta de Interés Turístico
Nacional, la Semana Santa de Ubeda es una de las
manifestaciones más bellas de toda la península.
El fervor de los vecinos de esta localidad jiennense
muestran su fervor a ritmo de ilustres pasos y cofradías
como la de Nuestro Padre Jesús Nazareno y
Santísima Virgen de los Dolores.

La
Ruta del Tambor y del Bombo
Andorra es un pequeño pueblo de
Teruel, inscrito dentro de la denominada Ruta del
Tambor y el Bombo. Buenos tímpanos y ganas
de participara en una de las manifestaciones más
originales y tradicionales de la Semana Santa, son
los ingredientes necesarios para disfrutar de esta
ruta que va desde Albalate, pasando por Alcañiz,
Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla
y Samper, hasta Urrea. La Ruta del Tambor y del
Bombo constituye una impresionante manifestación
colectiva de espiritualidad y un hermoso ejemplo
de trabajo en común entre nueve municipios
bajoaragoneses. Serán más de 15.000
los tambores y bombos que romperán el silencio
al atardecer del Jueves Santo, o al mediodía
de Viernes Santo, para anunciar la muerte de Cristo.
Una explosión de sentimientos, integrada
en un paisaje de olivos, desmontes y cielos entre
carmín y azul, que es única en el
mundo. Alcañiz, con su procesión del
Sellado del Sepulcro el Sábado Santo, Alcorisa,
con su impresionante Drama de la Cruz en el Monte
Calvario, Albalate del Arzobispo, con su Cofradía
de los Alabarderos y uno de los Vía Crucis
más hermosos del Bajo Aragón, Andorra,
con su procesión del Cristo de los Tambores
a la ermita de San Macario, Híjar, con su
rompida solemne y ritual, Calanda, con su rompida
al mediodía del Viernes Santo, sus putuntunes,
sus saetas y los ecos buñuelinos, La Puebla
de Híjar, con el Tren del Tambor y su enorme
hospitalidad, Samper de Calanda, con sus matracas
y el paso extraordinario del Cristo de la Cama y
Urrea de Gaén, con su Semana Santa más
familiar y recogida.

Hellín
y su tamborada
La "tamborada" de Hellín
es la fiesta del tambor por excelencia de Castilla-La
Mancha. En los últimos años ha ganado
reconocida fama tanto en círculos nacionales,
como internacionales. De hecho ha sido declarada
fiesta de Interés Turístico Nacional.

Los
empalaos de Valverde de la Vera (Cáceres)
Sobre los hombros desnudos llevan un timón
de arado; y en la madrugada del Jueves al Viernes
Santo, penitentes, cirineos y la Vera sufren en
silencio: es la noche de Los Empalaos. Toda la noche
es de gran atractivo, pero aumenta en los momentos
en que dos empalaos se cruzan en las estrechas calles
de Valverde de la Vera o pasan por la Iglesia Parroquial.
Desde hace siglos, en Valverde de la Vera, en la
madrugada del Jueves al Viernes Santo, cuando la
Semana Santa cobra mayor recogimiento, los naturales
de esta población verata tienen la durísima
costumbre de sufrir en silencio, durante la madrugada,
por promesas o por motivos tan humanos como respetuosos.
Cargan a sus espaldas el apero que usan en la labranza
y, de esta forma, el útil que les sirve para
arañar las entrañas de la tierra,
se torna en arado que limpia culpas o salva almas.
El silencio de la noche acompaña al Empalao
por las calles de Valverde, llueva o haga frío;
sólo el tintineo de los hierros que cuelgan
de su cruz interrumpe la calma de una noche, en
la que reina el respeto al dolor y a los sentimientos.
En su personal Vía Crucis nocturno, cuando
los Empalaos se encuentran, estos se arrodillan
y el pueblo que asiste suspira y calla. La madrugada
de la Vera guarda silencios, promesas, sufrimiento:
es la noche de Los Empalaos, es Viernes Santo en
Valverde, es Semana Santa en La Vera, ¡Cristo
está muerto!

Jubileo
en Collado de La Vera
A escasos kilómetros de Jaraíz
de La Vera, se encuentra Collado de La Vera, pequeña
localidad que tienen el privilegio del Jubileo.
Según los escritos, fue el cardenal Pedro
de Carvajal quien cosiguió esta gracia para
la parroquia del pueblo cacereño. Privilegio
que ostentan escasas catedrales y basílicas
en todo el universo católico. El Jubileo
tiene lugar el Miércoles Santo. Obtener el
Jubileo significa la indulgencia plenaria, concedida
por el Papa en ciertos tiempos y en ocasiones concretas.

La
Semana de Música Religiosa de Cuenca
La Semana de Música Religiosa de
Cuenca, desde su nacimiento en 1962, siempre ha
conservado una marcada personalidad, como consecuencia
de su alta especialización musical, su estupenda
localización geográfica y la enorme
riqueza patrimonial que la envuelve. La Semana de
Música Religiosa es el cuarto festival de
música más antiguo de España
y es miembro de la Asociación Europea de
Festivales (EFA) desde 1986. Desde el año
2001 la Semana de Música Religiosa está
regida por una Fundación cultural, cuyo patronato
está integrado por la Junta de Comunidades
de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento, la Diputación
y el Obispado de Cuenca, el I.N.A.E.M. del Ministerio
de Educación, Cultura y Deporte, la Caja
de Castilla-La Mancha, que participa a través
de su Obra Social y Cultural, y la Fundación
Caja Madrid, que tiene la responsabilidad de su
gestión musical.


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